TORRES-GARCÍA Joaquín

En 1891 viaja con su familia a Cataluña (España) y al año siguiente se radica en Barcelona. Allí estudia en la Academia Baixas y la Escuela Oficial de Bellas Artes La Llotja, trabaja como ilustrador y, entre 1903 y 1907, colabora con Antonio Gaudí en la realización de vitrales para la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona y la Catedral de Palma de Mallorca. Vinculado con el noucentisme catalán, realiza varios encargos de murales y decoraciones, entre ellos el del pabellón uruguayo de la Exposition Universelle et International de Bruselas, en 1910, y el del Palau de la Generalitat de Barcelona, entre 1911 y 1917.

Tiene lugar entonces su llamada “crisis del 17”, tras la cual se distancia del noucentisme y su estética clasicista, y comienza a madurar sus ideas sobre la pintura moderna que considera debe ser autónoma y no imitativa. Este mismo año publica El descubrimiento de sí mismo, libro en el que presenta sus escritos teóricos en torno al arte moderno y expone junto a Rafael Barradas sus Composiciones vibracionistas (Galeries Dalmau, Barcelona), en las cuales la dinámica de la vida urbana es representada a partir de una multiplicidad de estímulos y contrastes de colores y figuras. En 1918 construye sus primeros juguetes de madera y, para dedicarse a la fabricación de éstos, se radica en Nueva York en 1920. Allí expone paisajes urbanos de carácter geometrizante (Whitney Studio Club, 1921), pero al no lograr una respuesta favorable para con sus juguetes, prueba fortuna regresando a Europa instalando su taller en Italia (1922), luego en el sur de Francia (1924) y finalmente en París (1926).

Hasta entonces su pintura había vuelto a manifestar un estilo clasicista, pero en la capital francesa entra en contacto cercano con las vanguardias artísticas, se acerca al cubismo y al neoplasticismo y se interesa en el arte primitivo africano y precolombino. Entre sus primeros trabajos constructivistas se encuentra una serie de ensamblajes en madera pintada al óleo que siguen la influencia neoplasticista, con su estructura ortogonal y campos de color, aunque con una paleta distinta. En 1929 es cofundador del grupo Cercle et Carré y de la revista homónima (para la que desempeña una intensa actividad teórica), junto con Piet Mondrian, Hans Arp, Luigi Russolo y Pere Daura. Esta agrupación organiza la primera exposición internacional de arte constructivista y abstracto (1930), pero poco después se disuelve.

En 1931 realiza una exitosa muestra individual en la Galerie Jeanne Bucher (París). Por entonces, Torres-García se debate entre la naturaleza y la abstracción, problema para el cual encuentra solución en una combinación entre la estructura de la pintura neoplasticista y el símbolo como imagen esquemática de la realidad, de la cual puede valerse la pintura sin necesidad de ser imitativa. En 1932 se traslada a Madrid, donde realiza una muestra retrospectiva en el Museo de Arte Moderno (1933).

En 1934 regresa a Montevideo, donde se dedica a desarrollar los hallazgos de sus últimos años en Europa: una síntesis entre la estética geométrica y constructivista con la simbología de las culturas americanas precolombinas, a la que denomina “universalismo constructivo” y con la que pretende llevar el arte a sus antiguas funciones sociales y culturales. Aunque experimenta también con estructuras puras, desprovistas de símbolos, e incluso con retratos (la serie Hombres célebres, iniciada en 1939), lleva al universalismo constructivo obras de integración urbana como el Monumento cósmico constructivo (Parque Rodó, Montevideo, 1938), así como momentos de gran simplificación simbólica o más próximos a la representación. Sus últimas composiciones presentan una drástica reducción de la paleta a los colores primarios.

Paralelamente a su labor creadora, desarrolla una intensa actividad docente, divulgativa y teórica: funda la Asociación Arte Constructivo (1935), con la cual edita la revista Círculo y Cuadrado (1936-1943); publica libros, entre los cuales destaca Universalismo constructivo. Contribución a la unificación del arte y la cultura de América (1944); funda el Taller Torres-García (1943), espacio dedicado a la enseñanza y al trabajo colectivo; edita el periódico Removedor (1944) y se entrevista con frecuencia con los jóvenes artistas de la vanguardia rioplatense de los años cuarenta.

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Joaquín TORRES-GARCÍA,

Constructif avec poisson ocre, 1932

Foto: Ben Lazare

Universalismo constructivo.- Síntesis entre la estética geométrica y constructivista con la simbología de las culturas americanas precolombinas que desarrolló Joaquín Torres-García a partir de su regreso a Montevideo en 1934. Durante una década, el artista elaboró y difundió sus ideas en numerosas conferencias que compiló y publicó en 1944 bajo el título de Universalismo constructivo. En la estética de Torres-García privaba la estructura (rígida y cuadricular) y los signos (esquemáticos e inequívocos) por encima de la expresión subjetiva.

Asociación de Arte Constructivo.- Agrupación fundada por Joaquín Torres-García en 1935 y que reúne a los primeros seguidores del universalismo constructivo. Entre sus miembros iniciales se cuentan Rosa Acle, Julián Álvarez Marqués, Amalia Nieto, Héctor Ragni y Augusto Torres. Aunque pertenecen a las más variadas técnicas artísticas, las obras de todos ellos tienen como elemento unificador la cuadrícula ortogonal que sirve de continente a las figuraciones esquemáticas o signos propios del lenguaje plástico instaurado por Torres-García. La Asociación editó la revista Círculo y Cuadrado antes de desaparecer en 1942.

Taller Torres-García.- Espacio inaugurado por Joaquín Torres-García en 1943 y dedicado a la enseñanza y al trabajo colectivo de acuerdo a los preceptos del universalismo constructivo. Entre sus miembros se cuentan Julio Alpuy, Gonzalo Fonseca, José Gurvich, Manuel Pailós, Francisco Matto, Sergio de Castro, Elsa Andrada, Horacio Torres y Augusto Torres. Tras la muerte del maestro (1949) y la muestra colectiva Torres-García and his Workshop (Pan American Union, Washington D.C., 1950) el Taller continúa sus actividades, si bien algunos de sus miembros se distancian de él temporal o definitivamente, hasta su cierre en 1962.