MORELLET François

Estudia en la École des Langues Orientales de París mientras simultáneamente comienza su formación artística, en parte de manera autodidacta y en parte guiado por maestros particulares. Su pintura temprana (paisajes, retratos y naturalezas muertas) es expuesta en su primera muestra individual en la Galerie Creuze (París, 1950). A finales de este año viaja a Brasil, donde conoce la obra de Max Bill y la pintura concreta; ésta se convierte en su primera gran influencia cuando, de regreso a Francia en 1951, resuelve dedicarse al arte abstracto. Durante una visita España en 1952, los azulejos y mosaicos de La Alhambra de Granada le sugieren la idea de patrones que se repiten con mínimas variaciones. En sus primeras pinturas adscritas a la abstracción geométrica se vale de las formas más simples (líneas, triángulos, cuadrados, cuadrículas) para elaborar series de diseño uniforme. Mientras desarrolla estas ideas, continúa el estudio y conocimiento de otros artistas que también le servirán de inspiración: Marcel Duchamp, Piet Mondrian, Ellsworth Kelly y Victor Vasarely.

Contrario a la concepción romántica del arte y de la figura del artista, así como al obrar subjetivo de éste, se propone métodos y fórmulas para controlar la composición de sus obras, ya por principios preestablecidos, ya dictados por el azar. Sigue sus propias instrucciones y reglas, simples y mecánicas, para marcar distancia con cualquier influencia de la sensibilidad. Surgen así sus primeros Systèmes, a los cuales otorga títulos que, en una actitud lúdica o incluso dadaísta, revelan el procedimiento empleado en su producción, como 6 répartitions aléatoires de 4 carrés noirs et blancs d’après les chiffres pairs et impairs du nombre Pi (1958). Por entonces, comienza a alejarse de la bidimensionalidad de la pintura en favor del espacio y de la instalación.

En 1960 es cofundador del Groupe de Recherche d’Art Visuel (GRAV), junto a Julio Le Parc, Hugo Demarco, Horacio García-Rossi y Jean-Pierre Yvaral, entre otros. Con esta agrupación, que abordaba la creación artística de manera colectiva y pretendía el anonimato de los autores, investigó la participación activa y lúdica del espectador en happenings y acciones callejeras, así como la producción de nuevos objetos de arte de características cinéticas, tecnológicas e interactivas. La búsqueda de nuevos materiales lo llevó, en 1962, a realizar sus primeras esferas de aluminio y, en 1963, a comenzar a emplear en sus composiciones luces de neón, material que había llamado su atención debido a que se trataba de un producto manufacturado, que generaba una luz fría e impersonal, y que además podía encenderse y apagarse rítmicamente o según la interacción con el espectador. Sus primeros Néons fueron presentados en el interior del Laberinto instalado por el GRAV en la III Bienal de París (1963). Se trataba de un espacio rectangular cerrado dividido en distintas secciones en las que se permitía al público manipular y activar las diversas creaciones del grupo. En 1968, mismo año de la disolución del GRAV, Morellet ideó sus Adhésifs éphémères, que consistían en la intervención, mediante tramas de cinta adhesiva negra, de distintas superficies, entre ellas esculturas del siglo XIX que se encontraban expuestas en los museos y galerías donde realizaba sus muestras individuales, o en sus proximidades, para de esta manera integrar tales obras a su trabajo.

A partir de 1971 recibe numerosos encargos para el diseño de obras destinadas a espacios públicos. Dentro de este grupo destacan por su originalidad, así como por el juego de palabras contenido en sus títulos, las denominadas Désintégrations architecturales. Se trataba de obras destinadas, paradójicamente, a la integración arquitectónica, pero que se presentaban como fragmentos monumentales que se habían separado o desencajado de una unidad previa. Entre el gran conjunto de obras diseñadas por Morellet para espacios públicos se encuentran las destinadas al Plateau La Reynie (París, 1971), a la École Supérieure de l’Armée Allemande (Hamburgo, 1977), al Centre Culturel de Comoiègne (1979), al Kröller-Müller Museum Park (Otterlo, 1988), a La Défense (París, 1991) y al Musée du Louvre (París, 2010).

En sus Tableaux déstabilisés (1973) investiga la interacción entre la línea y el espacio a través de unos tablones que alteran las relaciones entre el suelo y la pared, mientras que en los Géométrees (1983) integra ramas de árboles y formas geométricas para dar lugar a obras de carácter dual y dispar en sus materiales constituyentes pero unitarias en cuanto a forma y composición. En 1992 inicia nuevas series de Systèmes, entre ellas Relâches, la cual consiste en ángulos rectos de diversos colores y materiales cuya ubicación sobre lienzos cuadrados viene dada por números obtenidos aleatoriamente. En 1996 procede de manera análoga con la serie Lunatiques, pero ahora los ángulos rectos y el soporte cuadrado son sustituidos por tubos de neón y ramas de árboles semicirculares, soportes circulares y disposiciones en espiral. Las clinaisons de π (1996), por su parte, son sistemas escultóricos conformados por segmentos de líneas o círculos que se articulan de acuerdo a ángulos obtenidos aleatoriamente a partir del número π. En las series Décrochages y Lamentables (2000-2005), los tubos de neón parecen haber perdido la disposición correcta a la cual debían acomodarse y se presentan caídos o desencajados en inexplicable desorden.

Hacia el final de su vida, la obra de Morellet fue objeto de numerosas exposiciones retrospectivas que ratificaron su consagración, entre ellas las celebradas en el Musée des Beaux-arts (Nantes, 2007) y el Centre Georges Pompidou (París, 2011). En la primera de estas muestras convirtió el trazado de una de sus pinturas lineales en la ruta de una suerte de laberinto que ocupaba la sala expositiva y que permitía, siguiéndola, llegar hasta obras seleccionadas.

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François MORELLET

10 Trames 0,8,16,32,64…, 1971