GEGO

Estudia ingeniería y arquitectura en la Technische Hochschule de Sttugart, Alemania. Llega a Venezuela en 1939 y trabaja como diseñadora industrial y arquitecta hasta que, entre 1953 y 1955, se residencia con Gerd Leufert, su pareja, en Tarma, en donde se abocará a su obra artística. Por entonces realiza collages y paisajes expresionistas, pero pronto la priorización de la línea como base estructural la encaminará hacia el dibujo a tinta y la abstracción constructivista.

Hacia 1957 realiza esculturas en metal y dibujos en los que se combinan diversos planos construidos a partir de “líneas paralelas”, dando inicio a la etapa de este nombre. La superposición y el contraste de estos planos producen efectos vibratorios que vinculan a Gego (nace Gertrud Goldschmidt) con el cinetismo. Este lenguaje lo desarrolla también en Estructura, obra de integración arquitectónica para el Banco Industrial de Venezuela (Caracas, 1962), y en el grabado, técnica que perfecciona en Iowa State University (1959) y en Tamarind Lithography Workshop de Los Ángeles (1966). Hacia mediados de los años sesenta, los planos lineales de sus obras sufren las alteraciones de líneas que se interrumpen, se independizan y cambian de dirección. Tales trabajos la hacen acreedora del Premio Nacional de Dibujo en Venezuela (1968).

En 1969 utiliza líneas entrecruzadas en forma de triángulo para producir complejos sistemas de mallas o redes, las cuales denomina Reticuláreas y llegarán a convertirse en su obra emblemática. Sobre papel, estas retículas ocupan todo el soporte con variaciones de densidad y profundidad; en el espacio, las retículas son tejidas a partir de alambre de acero inoxidable, multiplicándose para producir envolventes ambientaciones atemporales e inasibles. Este año instala una gran Reticulárea en el Museo de Bellas Artes de Caracas y luego en el Center for American Relations de Nueva York. Con el tiempo, la forma base de las Reticuláreas se vuelve cuadrada, y su estructura se quebranta y se hace compleja. Durante la primera mitad de los años setenta surgen, como formas independizadas de las Reticuláreas, las series Chorros (1970), Troncos (1974) y Esferas (1975), entre otras.

En 1976 inicia los Dibujos sin papel, cuyas líneas son “trazadas” en el espacio mediante alambres. Se trata de obras de pequeño o mediano formato, íntimas, de leves estructuras que se densifican con la incorporación de mallas, varillas, pequeños objetos metálicos o desechos. En 1979 recibe el Premio Nacional de Artes Plásticas.

Durante su última etapa, Gego desarrolla dos series que prosiguen la línea intimista anterior: los Bichos (1986) y las Tejeduras (1988). Los primeros son pequeñas esculturas de alambre no exentas de sentido humorístico; las Tejeduras se conforman de franjas de papel (a veces recortados de revistas o cajas de cigarrillos) entrelazadas y adheridas a un soporte plano. A pesar de sus diferencias, muchas piezas de ambas series tienen un mismo origen: la reutilización de obras anteriores, que Gego deshace o recorta para que sirvan de materia prima y sustrato a las nuevas.

De manera póstuma, ha recibido un gran reconocimiento internacional a través de muestras como Questioning the Line: Gego 1955-1990. A Selection y Gego, Between Transparency and the Invisible (ambas en el Museum of Fine Arts, Houston, Texas, Estados Unidos, 2002 y 2005, respectivamente), así como Gego. Desafiando estructuras (Museu d’Art Contemporani de Barcelona, España, 2006), entre otras. En 2012, año centenario de su nacimiento, se celebraron las muestras Gego: Colección Mercantil (Espacio Mercantil, Caracas), Procedencia y encuentro (Sala Mendoza, Caracas), Gego. Obra abierta. Testimonios y vigencia (Museo de Arte Contemporáneo de Caracas) y Gego: Origin and Encounter, Mastering the Space (Americas Society’s Art Gallery, Nueva York).

gego_vii_1967

GEGO (Gertrud Goldschmidt)

V/II, 1967

Foto: Ben Lazare