DEMARCO Hugo

Ejerce la docencia en pintura y diseño en Buenos Aires hasta 1957. Viaja por primera vez a París en 1959. En la capital francesa realiza sus primeras pinturas cinéticas, en las cuales la vibración óptica es lograda a partir de la superposición de colores. A partir de estos inicios, su obra se centra en el estudio de la luz y el movimiento, así como en la metamorfosis de las imágenes y los colores. En 1960 funda junto a Julio Le Parc, Francisco Sobrino, Horacio García-Rossi, Jean-Pierre Yvaral y Joël Stein, entre otros, el Groupe de Recherche d’Art Visuel (GRAV), en cuyas experiencias prima la participación lúdica y activa del público, así como la defensa del obrar anónimo y colectivo de los artistas participantes. Su primera exposición individual, en la cual presenta pinturas y relieves, tiene lugar en la Galerie Denise René (París, 1961).

Poco después da inicio a una larga serie de ensamblajes en cajas de madera, en las que un motor oculto dinamiza espejos, luces o formas geométricas, para modificar su posición o su relación con el fondo, y dar lugar a situaciones de inestabilidad óptica. A este tipo de trabajos, que Demarco desarrollar con profusión durante toda la década de los setenta, pertenecen obras y series como Réflexion changeante, Métamorphose, Relief-transformable, Vibrations, Arabesques, etc. La reflexión de la luz, uno de los recursos más empleados por Demarco, protagoniza otros ensamblajes no motorizados, sino animados por juegos de prismas u otros materiales reflectantes. En 1963 se instala definitivamente en París, becado por el gobierno francés. Por esta época se vincula con el movimiento Nouvelle Tendance, en cuyas muestras colectivas participa con frecuencia. Realiza los filmes documentales Le mouvement (1966) y Lumière et mouvement (1967).

La pintura de Demarco cobra importancia a partir de los años setenta, cuando la animación de la superficie bidimensional se convierte en la principal orientación de su búsqueda. En ella, las progresiones de una unidad de forma/color –desarrolladas generalmente a partir de degradaciones o contrastes cromáticos– dan lugar a estructuras muy activas, pese a la simplicidad de sus patrones. Forma, color, textura y ritmo se combinan para producir volúmenes y movimientos virtuales, así como una gran tensión entre lo real y lo irreal.

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Hugo DEMARCO

Untitled, 1994

Foto: Mariano Costa Peuser