CRUZ-DIEZ Carlos

Estudia inicialmente en la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas de Caracas (1940-1945) y continúa su formación en el área publicitaria en Nueva York (1947). Nuevamente en Caracas ejerce como diseñador gráfico, asiste al Taller Libre de Arte y practica una pintura adscrita al realismo social. Interesado en la abstracción, da a conocer sus primeras obras en esta tendencia en 1954. En 1955 se instala en El Masnou (España) y viaja con frecuencia a París, donde visita a Jesús Soto y asiste a la exposición Le mouvement (Galerie Denise René, París, 1955). Su relación con Soto, así como la influencia de esta exposición (que sirvió de lanzamiento al arte cinético), anima a Cruz-Diez a profundizar en sus investigaciones óptico-cinéticas. En sus obras de esta época, como las Parénquimas y las Construcciones en cadena, estudia el movimiento, las relaciones entre forma y color y la activación de la superficie pictórica.

En 1957 regresa a Venezuela. A sus investigaciones pictóricas suma estudios físicos y ópticos sobre el color. En este sentido, plasma sus logros en obras como Vibraciones en el espacio (1958) y Doble animación de un plano (1959). Pero sus primeros hallazgos importantes tienen lugar en 1959 con los primeros ejemplos de las series Color aditivo y Physichromies. En la primera, alterna líneas muy finas de colores diferentes para generar, en sus puntos de unión, un tercer color. En la segunda, coloca además pequeñas láminas perpendiculares al plano principal de la obra, en las que tienen lugar tanto el fenómeno del color aditivo como el del color sustractivo, efectos que multiplican su dinamismo gracias a la luz ambiental y al desplazamiento del observador.

En 1960 se radica en París, donde continúa sus investigaciones en torno al color, las cuales dan como resultado nuevas series: las Inducciones cromáticas (1963), en las que reproduce el fenómeno de la persistencia de la retina sobre el plano de la obra para generar colores complementarios; las Cromointerferencias (1964), en las que superpone al soporte planos de colores transparentes y líneas que, al activarse manual o mecánicamente, producen nuevos colores en la retina del espectador; las Transcromías (1965), conformadas por láminas de color transparente suspendidas en el espacio, en diferentes planos, para crear situaciones visuales ambiguas; las Cámaras de cromosaturación (1969), espacios a veces aislados y a veces contiguos que el espectador penetra o recorre con la percepción cromática alterada. En 1971 recibe el Premio Nacional de Artes Plásticas en Venezuela.

Desde finales de los años sesenta realiza intervenciones urbanas y obras integradas a la arquitectura. Entre las primeras merecen destacarse Chromosaturation pour un lieu public (París, 1969), así como las intervenciones en calles de Caracas en el marco del programa “El artista y la ciudad” (1975), experiencia que repetirá en diversas ciudades de América y Europa en las décadas siguientes. Asimismo, realizó la Ambientación cromática para el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar en Maiquetía, Venezuela (1974), la Ambientación cromática para la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar en Venezuela (1977) y la Physichromie para la Estación Saint-Quentin-en-Yvelines, Francia (1980), entre otras.

En los últimos años, su obra ha sido objeto de importantes revisiones y exposiciones retrospectivas, entre ellas De lo participativo a lo interactivo (Fundación Corp Group Centro Cultural, Caracas, 2001), (In)Formed by Color (Americas Society’s Art Gallery, Nueva York, 2008) y Color in Space and Time (Museum of Fine Arts, Houston, Texas, Estados Unidos, 2011). Posteriormente, esta última muestra realiza una importante gira por el continente americano que incluye el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (2011), la Pinacoteca do Estado de São Paulo (Brasil, 2012) y el Museo Universitario Arte Contemporáneo (Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F., 2012).

Carlos Cruz-Diez vive y trabaja en París.

Carlos CRUZ-DIEZ

Physichromie 194, 1965

Foto: Ben Lazare

Taller Libre de Arte.- Centro de reunión y exposiciones de artistas jóvenes venezolanos, fundado en 1948 con el apoyo del breve gobierno de Rómulo Gallegos. Convergieron en él, principalmente, los egresados, expulsados o desertores de la Escuela de Artes Plásticas y Artes Aplicadas de Caracas interesados en practicar las tendencias de la pintura europea que la enseñanza académica desfavorecía (fauvismo, expresionismo, cubismo, abstraccionismo), así como en promover el acercamiento entre el arte “culto” y el arte “popular”. El núcleo principal de los artistas asistentes al taller lo conformaron Alirio Oramas, Mario Abreu, Feliciano Carvallo, Francisco Da Antonio, Marius Sznajderman, César Henríquez, Narciso Debourg, Rubén Núñez y Virgilio Trómpiz, entre otros, pero también asistían asiduamente escritores y poetas.