CALDER Alexander

Estudia ingeniería en el Stevens Institute of Technology (Hoboken, Nueva Jersey, 1915-1919) y poco después inicia su formación artística en dibujo, pintura y litografía en la New York Public School y la Art Student League of New York (Nueva York, 1922-1925). Sus primeros experimentos con juguetes móviles y esculturas de alambre datan de estos años. Llega a París en 1926 y desde ese momento comenzará una serie de viajes frecuentes entre Europa y su país natal. Pronto gana celebridad en el medio artístico de la capital francesa gracias a sus juguetes móviles de alambre, madera y otros materiales entre los que destaca el Cirque Calder, un conjunto que representa un circo conformado por acróbatas, malabaristas, magos y diversos animales, con el cual ofrece pequeños espectáculos. Sus esculturas figurativas de alambre, que semejan dibujos lineales trazados en el aire, son presentadas en su primera muestra individual en la Weyhe Gallery (Nueva York, 1928). Tanto los juguetes, con sus sencillos mecanismos, como las oscilantes piezas escultóricas de alambre (entre ellas el célebre retrato de Josephine Baker, 1926) evidencian un temprano interés por el movimiento. Realiza también esculturas en madera, bronce y yeso (primero figurativas y poco después abstractas, pero siempre de gran expresividad), y piezas de orfebrería.

En 1930 visita el taller de Piet Mondrian en París y a partir de entonces toma la resolución de abandonar la escultura figurativa en beneficio de la abstracta. Al año siguiente se une al grupo Abstraction-Création. Sus nuevas esculturas, compuestas por formas geométricas de colores primarios, construidas en madera o metal, son dadas a conocer en la Galerie Percier (París, 1931). Al año siguiente recupera sus investigaciones en torno al movimiento e incorpora a sus esculturas abstractas mecanismos activados por motores o manivelas, las cuales son expuestas en la Galerie Vignon (París, 1932). Comentando esta exposición, Marcel Duchamp llamaría Mobiles a las más recientes creaciones de Calder, en respuesta a lo cual Jean Arp sugirió el nombre de Stabiles a las expuestas el año anterior. A la postre, Calder adoptaría estas denominaciones para referirse a sus obras móviles y estáticas. Poco después, se concentró en lograr que sus piezas dejaran de tener un movimiento controlado y predecible y, por el contrario, éste fuese espontáneo y aleatorio. Así, todavía en 1932, produjo su primer Mobile activado por el viento. Esta evolución llevó también a que las formas, unidas por alambres o varillas articuladas, dejaran de ser geométricas y se tornaran orgánicas. Con el tiempo, las variedades de Mobiles se multiplicarían: de mesa, de pared, colgantes, para interiores, para exteriores, formatos pequeños y monumentales, etc. Por su parte, los Stabiles también continuaron su desarrollo hacia las formas orgánicas construidas a partir de pesadas láminas de metal y alcanzando con frecuencia los grandes formatos. Cromáticamente, estas piezas son generalmente negras o de colores primarias y, ocasionalmente, polícromas.

Estas dos líneas de trabajo, centrada una en los cuerpos estáticos y pesados y otra en el movimiento y el cambio, guiarán, a partir de este momento, la prolífica trayectoria de Calder. Así mismo, una particular abstracción que combina constructivismo y formas orgánicas, diríase que surrealistas (muy probablemente inspiradas en Joan Miró), será común tanto a los Mobiles como a los Stabiles. En 1933, Calder adquiere una granja en Roxbury (Connecticut, Estados Unidos), donde instala su taller. Entre 1934 y 1936 trabaja en la escenografía de varias presentaciones de la bailarina y coreógrafa Martha Graham y del Socrate de Erik Satie. Es comisionado para realizar la Mercury Fountain del Pabellón Español en la Exposición de París de 1937 (hoy en la Fundació Joan Miró, Barcelona, España). Paralelamente a su actividad escultórica, sus piezas de joyería se exponen con gran éxito en Londres (1937) y Nueva York (1940).

En 1943 tiene lugar la importante muestra retrospectiva Alexander Calder: Sculptures and Constructions (Museum of Modern Art, Nueva York). Durante esta época, cuando el metal escaseó a causa de la Segunda Guerra Mundial, Calder desarrolló la serie de las Constellations, cuyas piezas, de pequeño formato, estaban construidas a partir de madera (pintada o no) y varillas metálicas. Estas pequeñas obras formarían parte de la exposición Alexander Calder: Mobiles, Stabiles, Constellations (Galerie Louis Carré, París, 1946). Desde la década de 1950 desarrolla los Mobile-Stabiles, una creación híbrida en la cual un Stabile sirve de base a un Mobile. En 1952 obtiene el Gran Premio de escultura en la XXVI Bienal de Venecia, y al año siguiente acondiciona un estudio en Saché, Francia, que alternará frecuentemente con el de Roxbury. Entre 1952 y 1954 trabaja en las Nubes para el techo acústico del Aula Magna de la Ciudad Universitaria de Caracas (Venezuela), obra con la cual participa en el proyecto de síntesis de las artes que el arquitecto Carlos Raúl Villanueva llevaba adelante en este campus universitario. Por entonces, su producción de obras monumentales destinadas a la integración arquitectónica o urbanística se multiplica, y Calder se convierte así en uno de los principales impulsores de la escultura para espacios públicos. Sus más importantes trabajos a partir de este momento se cuentan dentro de este tipo de producción; entre ellos destacan: Water Ballet (General Motors Technological Center, Detroit, 1956), Flight (Idlewild Airport, hoy John F. Kennedy International Airport, Nueva York, 1957), The Whirling Ear (United States Pavilion, Brussels Universal and International Exhibition, 1958), Spirale (Palais de l’UNESCO, París, 1958), Teodelapio (Spoleto, Italia, 1962), Four Elements (Estocolmo, Suecia, 1962), Le Guichet (Lincoln Center Plaza, Nueva York, 1965), Trois disques (Montreal, Canadá, 1967), Stegosaurus (Hartford, Connecticut, Estados Unidos) y El Sol Rojo (Estadio Azteca, México, por invitación de Mathias Goeritz en ocasión de los XIX Juegos Olímpicos, 1968).